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2 de octubre de 2016

(Re)flexiones congresuales. Punto final

Hoy era obligado escribir en el blog. Hoy es el día elegido para reivindicar y promocionar nuestra profesión, aunque nos pille con las zapatillas de estar por casa puestas, tenemos que hacer un esfuerzo aunque sea virtual para dedicarle unos momentos a nuestra profesión. Hay que dar el 100% si queremos que la Educación Social llegue a su plenitud.

Este post me sirve para cumplir varios objetivos. El primero es hacer un pequeño homenaje a nuestra identidad profesional dedicándole estas líneas. También me sirve para escribir de una vez ciertos comentarios sobre el Congreso en Sevilla. Eso nos lleva a un tercer objetivo, dar por zanjado aquello que emprendí hace un año y un mes de hacer de este blog algo como un monográfico sobre el VII Congreso. Además lo haría en el post número 20 de este monotema, como 20 años son los que cumple el Colegio de Educadoras y Educadores Sociales de Cataluña, felicidades y gracias por todo. La cadena continúa con su respectiva evaluación, y ese es el objetivo por el que empiezo. La vida cambia mucho en un año.

“Es tiempo un año. Si, es que es para eso, para que sea tiempo” decía Riki López en su particular presentación de la canción Cibeles, no conduzcas. Hace un año llevaba medio año desempleado, con todo lo que representa y lo difícil que es para los que no hemos parado nuestra actividad. Al poco comenzó el trabajo como Dinamizador Juvenil, que me encanta pero que conlleva un gasto de energía importante, algo muy frecuente en profesionales de la Educación Social y que se tendría que analizar. Luego vino el ser poco a poco más activo en el Colegio andaluz, algo que me entusiasma mucho y que seguiré compatibilizando. Más tarde llegó la colaboración universitaria y el comienzo de los estudios de postgrado, esto ya genera más inquietud que emoción, como es frecuente ante lo desconocido. Y todo esto sin olvidar la vida privada que también necesita dedicación y mantenimiento, que nos da la felicidad más visceral y con la que es imposible vivir. Todo esto hace que el objetivo que me planteé hace un año no lo haya cumplido, pero si no ha sido así se debe a buenas razones. Después de todo, decidí escribir por continuar en contacto con la Educación Social y debo decir que nunca me he sentido más en contacto con ella como ahora.

Casi que esta introducción al tema principal de este post está alargándose demasiado, seguramente muchas personal que empezaron a leer el post no lleguen a esta línea después de ese fragmento que parece sacado del diario de Bridget Jones. Siguiendo con las denominaciones de los ejes del VII Congreso, he decidido llamar a estar ideas críticas que me inundaban como (Re)flexiones mentales que me producen agujetas en el cerebro. No es malo ser crítico, la primera en decirlo en Abril fue Elena Aycart alegando que es necesario el pensamiento crítico en nuestro hacer. Su intervención marcó el inicio pero también la mirada que los asistentes depositaríamos los siguientes días. “Nos cansa los discursos aprendidos” dijo también, y por desgracia nos encontramos mucho de eso en el resto de ponentes. El comentario generalizado era que llevamos escuchando lo mismo desde hace doce años. Puede que mientras que sean los mismos quienes hablan, las ideas están condenadas a repetirse y no lograr la evolución que parece demandamos muchos. Me hago cargo que a Elena la menciono bastante últimamente, pero no pude hacer más fan de otra persona durante el Congreso.

Si hablamos de mismas ideas y mismas personas, tenemos que pasar a Rafael López. No lo digo de forma hiriente, a Rafael le debemos mucho los que nos dedicamos a esta profesión, pero el discurso que tuvo es el que tuvo. Que te aplaudan como actor aficionado digo que siempre se agradece y es buscado. Pero recurrir como disertante a ciertas formas para que te aplaudan en exceso me parece poco adecuado. Su ponencia, tal y como está escrita, hace por un momento alusión a las personas jóvenes, de una forma muy puntual y de pasada. Si se hubiera ceñido a eso, este joven profesional que trabaja con jóvenes y que desde su juventud intenta construir lo que le dejan porque todavía es joven pues igual no lo mencionaría. Pero cuando el comentario de Rafael es que se jubilará cuando pueda confiar en los que le siguen porque no hay activismo y están dormidos pues la cosa cambia y cansan. Lo primero decir que los jóvenes profesionales si estamos en las manifestaciones, porque en las mareas se lucha por nuestro futuro. Lo segundo es decir que tal vez no somos más activos porque claramente las organizaciones se han vuelto, en su mayoría, lugares donde abunda la “adultocracía” en las que no se les concede el mismo espacio ni la misma valía que a los menores de 35 años. Y lo tercero, si tu interés es jubilarte lo puedes hacer tranquilo. Deja el lugar a disposición, vacio, que ya vendrá alguien a ocuparlo para continuar, algo distinto a lo que hicisteis vosotros, que fue crear.

Si la Medicina no es igual ahora que hace 25 años, ni la mecánica, ni la electrónica, ni queremos que lo sea la política, ¿por qué estamos empeñados en que la Educación Social debe ser igual que en su origen? Sí, esta profesión es distinta a las citadas pero en lo más básico es una profesión. El problema está en confundir dos términos. La Educación Social reclama una estabilidad que aun no ha obtenido (o al menos esa es nuestra percepción), pero no podemos caer en pretender que sea estática, porque fallaríamos en lo más básico: la sociedad es cambiante y nuestra forma de hacer (y por lo tanto, de pensar) también debe serlo.

Esto me lleva a la siguiente (re)flexión que me estira mis fibras craneales como a la de más gente. Se la debemos a José Quintanal, un señor que en ese momento estaba entre el público y pidió el micrófono para hablar y no llegar a decir nada. Sobre nuestra denominación comentó que si “Educación” es el nombre y “Social” el apellido, por qué le damos más importancia a lo segundo que a lo primero hablando de servicios sociales y del área de lo social. Estoy de acuerdo con la respuesta que le dieron: se trata de un nombre compuesto. Lo digo aquí como lo digo siempre: ¿es posible la Educación si no es social? Desde lo más semántico de las palabras yo concluyo que no, que es imposible hacer Educación sin personas. Otra cosa es que nos centremos en la acción social desde la Educación, que sería nuestro campo de trabajo. Por eso cuando el susodicho pregunta por nuestro espacio en la Educación, solo podemos deducir dos posibilidades. Una es que todavía no se ha enterado de que es la Educación Social a pesar de impartirla en la UNED de Santander. La otra es que está cometiendo el error de referirse a las instituciones educativas con este término, simplificando muchísimo el significado de Educación puesto que, desde mi parecer con los treinta años de experiencia y vida que nos separan, entiende la Educación como un espacio y no como nuestra herramienta transversal a las acciones que emprendemos. Es lo que nos distingue de otros profesionales sociales, que nuestra perspectiva es siempre desde la Educación.

Esto se liga al triste dilema que sigue en nuestra profesión: su definición. No somos todavía capaces de definir la Educación Social y, lo que es peor, no damos la misma definición. Luego lloramos diciendo que somos una profesión joven, que no se nos conoce a nivel ciudadano, que no se nos tiene en cuenta. Pero a ver, cómo queremos que la ciudadanía sepa qué es la Educación Social si no somos capaces nosotros mismos. Y dentro de la ciudadanía se encuentran otros profesionales y las administraciones públicas. Ya tenemos una definición de tres páginas en  nuestros documentos profesionalizadores, no es cuestión de repensar, más bien de aclararnos y unificar una definición que quepa en un tuit, de unas pocas líneas. El tema pasa entonces por “reprensar”.

Y ya que hemos mencionado a otros profesionales y situaciones que se deberían solucionar desde los estudios, vayamos a la universidad. La realidad en Educación Social a día de hoy es que nos preparan psicólogos, pedagogos, antropólogos, sociólogos… Pero difícilmente son Educadoras y Educadores Sociales. Entonces el problema de las personas que somos fruto de la diplomatura y el grado, ¿haremos una buena praxis socioeducativa? No debe ser solo pertenecer a lo social, la Educación Social en las universidades es como un traje con trozos de distintas telas faltando la más importante de todas ellas. Es la continua pelea de quien primero obtiene una titulación y luego tiene experiencia, y de nuestros antecesores que tienen experiencia y luego obtienen el título. Ahora que estoy en fase predoctoral me preocupa también si una persona que solo se ha dedicado a estudiar y trabajar en la universidad puede ser considerado un autentico Educador Social. Los doctores corren el riesgo de alejarse del trabajo diario en los contextos sociales.

Y esta última (re)flexión se sirve para terminar con quien cerró el VII Congreso, Marco Marchioni, un tipo que hace tantas (re)flexiones que a sus ochenta años tiene una mente muy fornida. Le sobran las palabras que a mí me faltan y por eso le basta con decir que si no se combina la teoría con la práctica, la teoría será abstracta y la práctica inútil. Dado que he sido bastante crítico procurando construir en cada una de ellas, remato con otra gran frase de Marco que debemos tener presente: Si no hacen política* dejen de llorar.

Muchas gracias por haber llegado hasta aquí, acompañándome hasta el final del camino.



*Para Marco Marchioni, la política va más allá de lo relacionado con las instituciones y las personas dedicadas a la política. Hacer política es realizar acciones basadas en procesos participativos, siendo nosotros un recurso para la ciudadanía.

13 de junio de 2016

"Premio Toni" en primera persona

Fuente: Eduso.net
Qué dicotómica es la vida. Tenía ganas de volver a escribir en el blog, y quería aprovechar una hora de respiro que la divinidad me ha concedido, pero lo hago sobre un pequeño apunte del Congreso con el que no me siento a gusto. Se trata de la entrega de premios de la 3ª Edición del Concurso de Proyectos en Educación Social “Memorial Toni Julià”. Como ya he comentado, es sabido y publicado, el proyecto que presentamos (en plural, siempre plural) tuvo la suerte de ganar en la categoría colectiva. No digo que no me guste el reconocimiento o que sea contrario a este tipo de eventos. La dicotomía viene cuando uno quiere escribir y lo hace en algo que no le es agradable puesto que no está acostumbrado ni le gusta escribir en primera persona. Una característica contrarresta la otra para así quitarme de encima el tener que hacerlo, porque de lo contrario podría parecer que no me importa este tema o no estoy agradecido y eso no es así.

Qué curioso esto y representativo de nuestra profesión, ¿verdad? No nos gusta hablar de nosotros mismos y menos de logros, que no son más que alegrías, porque no es de buen Educador Social el salirse de la humildad extrema. Ese es un post pendiente y relacionado con el Congreso: los “complejos” de la Educación Social. Bueno, pues me salgo de lo supuestamente establecido, con miedo y con desagrado, pero con ganas de escribir y dejar zanjado el tema. Además, dentro de poco seré uno de los pocos que quedan por hacer crónica del asunto, y ya que estamos le daremos la perspectiva desde dentro. Con un poco de humor, si cabe, para que sea una auténtica “auto-crómica”.

Todo empezó en las Jornadas producidas el 2 de octubre de 2015, en la Universidad Pablo de Olavide, en el momento casi al final en el que dieron a conocer los nombres de los premiados. Ajeno a lo que podría suceder en ese instante, yo estaba con mi libreta de Bankia (la cual nos dieron en Valencia 2012 y que he usado para anotar en congresos y jornadas colegiales) escribiendo sobre el fantástico proyecto de Marta Prats que ha ganado en la categoría individual del Concurso (proyecto que se merece un post también por la originalidad y el esfuerzo).

Sigue el fallo del jurado en la categoría colectiva y sin leer la diapositiva escribí “Colectivo: #AL” ¡Hostia! Fue el medio susurro que me salió al darme cuenta de que era nuestro proyecto e inmediatamente agaché la cabeza. Mi compañera y amiga Irene, que al lado mía se encontraba, me preguntó qué me pasaba y sin decir nada le señalé la diapositiva. Lourdes Menacho, Secretaria General del Colegio andaluz, soltó un pequeño aullido al leer CoPESA y dijo algo así como “¡Es de aquí!”. La mesa presidida por Flor Hoyos no entendía nada. Y como el primer nombre que aparece es el de Irra, Técnico de Juventud del Ayuntamiento de Mairena del Aljarafe, hasta que no leyó “Israel Fernández Varela y Carlos Zapata de la Flor” pasaron unos segundos hasta que Lourdes exclamó: "¡Es Carlitos! ¿Dónde está?" En menos de un minuto sucedió todo esto mientras yo me hundía cada vez más en el asiento. De forma inútil me encontraron, me pidieron que me pusiera de pie y en el aplauso me senté de nuevo.

La mesa, que seguía atónita, en cuanto pudieron continuaron. Pero no volvió la normalidad. Flor Hoyos (que después diré sus títulos) dijo que le parecía mal hablar de ese proyecto si uno de los autores estaba en la sala. Le dije que no me importaba con la cabeza, mientras con las manos le pedía por favor que siguiera. Insistió en la misma idea, así que voluntariosamente me ofrecí a salir de la sala para que pudieran hablar (que era de lo que tenía ganas). Ya en ese momento, Flor me invitó a sentarme en la mesa con ellos para que fuera yo quien hablase del proyecto. En ese bloqueo mental y emocional, no sé yo hasta qué punto fue buena idea. Y añadamos los detalles de estar sentado entre Flor y Elena Aycart (que a día de hoy sigue imponiéndome a pesar de tener buena relación) y tener justo enfrente a Xavier Puig, Presidente del CGCEES, y a Rafael López, Ex-vicepresidente del CGCEES, entre otros.

Pero sin duda, lo que más me sobrecogió fue las reacciones que me encontré una vez más sereno en la mesa. Obvio los momentos de pantomima que me salen cuando estoy atacado de los nervios, y en este caso añadiéndole la vergüenza y emoción del premio. Estaba al lado de una versión de Flor un poco sobrecogida, no dubitativa pero sí me trataba con exceso respeto y nervios. Flor Hoyos, entre otras cosas ha sido presidenta y vicepresidenta de la Federación Estatal de Asociaciones Profesionales de Educación Social, de la Asociación Estatal de Educadores Sociales (antecesores del Consejo). Que a ella, mi presencia le haga reaccionar así, cuando el cortado debería ser yo al lado de tanta dedicación y relevancia que tiene en nuestra profesión, es sin duda lo que más me chocó y más dice de Flor como persona. Mientras comentaba la idea de innovación que proponíamos en el proyecto, esas filas de delante estaban atentos a lo que decía, lo que remató el impacto que me produjo Flor. Hasta hacía unos minutos era yo quien estaba sentado mirando a la mesa con atención (y en mi caso admiración) y la tortilla dio la vuelta en cuestión de minutos. Todavía no soy capaz de describir esa sensación, tal vez se deba a que jamás había sentido nada igual o al cúmulo de emociones que hace que se acelere mi corazón sólo de pensarlo.

Después de alejarme para llamar y contar la noticia, todo, afortunadamente, volvió a la normalidad, una nueva normalidad. Lo cierto es que durante las primeras semanas tuve cierto miedo y puse en duda el haber presentado el proyecto en ese momento. Confieso en estas líneas que me horrorizaba tener la sensación de haber obtenido todos los logros que podría ser capaz de conseguir con 27 años. Qué razón tendría para seguir intentando, qué motivación para llegar más lejos. Afortunadamente estos pensamientos no se corresponden con la realidad y se convierte en algo más. Se agradece el cumplido pero no hay que darle importancia. Ayuda el propio pensamiento y el razonamiento que desde un principio hice: el premio lo ha ganado el proyecto, no yo y menos yo sólo. Es colectivo, la suma de muchos esfuerzos y es mío solo es uno más. Ilusión y ya está. Bueno, y la broma entre amigos, conocedores de mi gran afición por el teatro, diciendo que tenemos un “Premio Toni”*.

Después llegó el momento de la entrega de premios, porque lo que sucedió el 2 de octubre solo fue dar a conocer el fallo del jurado. Dentro de las actividades que estaban en el VII Congreso, el viernes 22 de abril era la entrega. Para ello teníamos un grupo previo de What’sApp por el que hablábamos y ya estando todos en Sevilla tuvimos la oportunidad de hablar de forma distendida y ultimar detalles. Por parte de la organización, conocer a Flor y a Clara Beltrán sí que fue un antes y un después. Personas maravillosas que pusieron empeño en que ese día fuera especial para los tres.

Queda la siguiente anécdota. Al ser el Congreso en nuestra ciudad, Flor Hoyos se puso a buscar alguien para presentarnos. Llamó al Ayuntamiento y le dieron el número de una compañera del Área de Igualdad, la cual le dio el número de mi pareja, la cual me tuvo sin saber nada durante semanas y que le consiguió a Flor el número del actual Concejal de Juventud, que después de confirmar su asistencia al acto dijo que por problemas de agenda no podía. Dos horas lo tuvieron escondido hasta que salió y nos sorprendió dejándonos atónitos a los dos. No supimos nada en ningún momento.

Conocer a Marta Prats fue otra gran experiencia. Una referencia de la entereza, ya que ella estaba allí igual que nosotros como si lo que fuera a recoger fuese era un paquete a Correos. Ayudó bastante que pasara casi medio año desde que supimos el fallo hasta la entrega, pero no es sólo eso. El trabajo de Marta en el comedor, haciendo de ese espacio un perfecto lugar para intervenir socioeducativamente, te hace ver que queda mucho por hacer y por suerte hay personas que van más allá y consiguen sacar jugo a cualquier situación. Una labor genial de una persona a la altura de esa genialidad.

Sobre el acto, qué decir que no se haya dicho ya en otros lugares. Por suerte o por desgracia, el público fue muy reducido. Hay quien decidiría tomar el sol en una terraza, que apetecería mucho a esa hora, otros que irían a acicalarse para la cena de gala que se produciría después del acto y, lo que es muy probable también, habría gente que no sabría de ese acto, porque en el programa, tal y como se diseñó, era algo confuso. Tengo que decir, le duela a quien le duela, que incluso gente de la organización desconocía que se realizaría ese acto a esa hora. No les culpo ni me indigna, hicieron una buena labor y no todos estarían pendiente de todo. Obviando cuestiones de visualización o el interés que podría tener el conocer dos acciones socioeducativas realizadas en el país, el acto fue íntimo y lo disfrutamos. No dio lugar a estar nerviosos porque estábamos a gusto, casi en familia.

Lo curioso vino después. Se corrió la voz de la presentación que hicimos de nuestro proyecto, apoyándonos en la técnica del story-telling, y fueron muchas personas que a posteriori querían ver el video ya que “le habían contado” y demás. Curioso fue también que a Xavier Puig le encantó el fragmento de una comparsa que pusimos para terminar nuestra presentación. Tanto fue así que quiso terminar al día siguiente el Congreso con esa música (ante la mirada de muchos que no entendían el porqué de esa canción).

Termino esta larguísima entrada con esos dos videos y también enlazando al texto que realizamos con agradecimientos (así podréis disfrutar de toda la presentación completa del proyecto). Antes de irme para no volver a este tema, quiero recalcar que estoy muy agradecido por todo, el reconocimiento tanto por parte del jurado como por el resto de personas que nos abordaron exclusivamente para felicitarnos. Agradecer también esta oportunidad de conocer y estrechar lazos con personas que en la vida se me habría pasado por la cabeza llegar a intercambiar dos palabras. Nos hemos sentido muy a gusto en todo momento, bien atendidos y, cómo no, esto da fuerzas para seguir adelante.







*Los Premios Tony son los galardones que celebran logros en el teatro estadounidense, y más en concreto obras estrenadas o al menos representadas en los teatros de Broadway. Wikipedia

28 de abril de 2016

Lo recuerdo como si hubiera sido la semana pasada...

El VII Congreso Estatal de Educación Social ya se ha celebrado. Han sido unos días intensos en los que pasamos por distintos estados de ánimo hasta acabar emocionados. Son muchas ocurrencias las que se me vienen a la mente, temas para opinarlos aquí en mi rinconcito donde nadie me deja con la frase a media. No ha dado tiempo a todo lo que habría gustado hacer, pero siempre es bueno tener asuntos pendientes, para tener ganas de seguir. No es fácil combinar la principal tarea de ser asistente para estar atento a nuevos discursos, la de tuitero al que le interesa más las reacciones de quien escribe a muchas veces la densidad de quien habla, la tarea de colaborar con la organización aunque sea como "instagramer" y la tarea de presentar un trabajo condecorado manteniendo la compostura (aún cuando lo recuerdo me atacan los nervios).

Tuve la suerte de ponerle cara a más de un perfil de twitter, los que destacaría a los geniales Asier e Iñigo de Educablog. Me quedé con ganas de hacerle preguntas (bueno, me quedé con ganas de hacerle preguntas a muchísimas personas), pero así tendré la excusa perfecta para molestarlos y si da lugar, de viajar. Volví a ver a unos cuantos a los que ya le había puesto cara y ellos a mí no para asentar la cordialidad de una espero relación en el futuro. También vi a personas con las que ya teníamos una buena relación y nos alegró vernos y charlar. De forma improvisada y curiosa también sirvió este marco para encauzar malas relaciones hacia cosas interesantes. Repartí tarjetas y no recuerdo bien a quién ni quién las cogió del stand, pero será una forma de seguir en contacto y conociendo a compañeras y compañeros. Lástima que el ritmo acelerado del evento no favoreciera el encuentro ni los espacios informales, pero de eso ya hablaremos.

Hablaremos también y nos servirán los tantos tuits que nos han hecho ser trending topic al #7congreduso. Y muchos más temas que por motivos de incompatibilidad no he podido sentarme a escribir. Aunque ya se ha celebrado el Congreso, todavía queda mucho de lo que hablar y a los que nos gusta escribir, nos han dado material para ello. Porque en Educación Social se escribe ¡ojo! Igual no siempre en el contexto "academicista" de la universidad, pero se escribe.

Cuidado que me embalo. Seguiremos hablando de nuestro gran evento que como los Juegos Olímpicos son cada cuatro años. Ahora es el momento de las "olimpiadas" hasta llegar a Aragón 2020. Seguimos.

Fuente: eduso.net

20 de abril de 2016

El #7congreduso empieza mañana mismo

Fuente: mjmartínez
¡Llegó el momento! A unas horas para que la cita más importante con la Educación Social en el
estado se haga presente. Inevitablemente invade una sensación de nervios y alegría. Y eso que mi papel se queda en colaborador o voluntario, habrá que ver como andan esas cincuenta y tantas personas que están detrás de la organización de éste, el VII Congreso Estatal de Educación Social.

Los nervios quedan explicados de forma aproximada. La alegría es más compleja. En parte es por no saber que ocurrirá durante estos días, con el recuerdo que guardo tan rico del anterior. Por otra parte, una alegría enorme por la oportunidad de ver y conocer a profesionales y alumnado de todas partes de España (incluida las islas).

Desgraciadamente son más los que se quedan en casa que los que vienen a Sevilla (¿no pensaréis que sólo somos 650 en todo el pais?). Para todas estas personas ya os digo que con las redes sociales estaremos muy conectados e intentaremos que tengáis la sensación de estar "allí abajo". Seguid las cuentas que tiene "Congreso Eduso" en Twitter, Facebook y desde hace muy poco Instagram. También está YouTube (atención al canal del Congreso que igual sorprendemos con emisiones en directo o grabaciones). Y siempre que digáis algo relacionado con el evento, usad la etiqueta #7congreduso, estaremos así en contacto sincrónico (o asincrónico, depende de la hora).

En estos días son muchas las experiencias que compartiremos en FIBES y por aquí no haré crónicas como otros compañeros que suelen estar muy al día (como los admirados compañeros de Educablog). Mejor vivirlo y luego contarlo con tiempo. Este Congreso nos va a dar mucho de lo que hablar aquí, ya veréis. Ahora a disfrutarlo.

11 de abril de 2016

En 10 días estoy en Sevilla... ¿pero cómo y en dónde?

Fuente: Lourdes Menacho
Solo diez días. Nervios es decir poco. Hay quien está muy tranquilo, viéndolo todo aún lejano o con los deberes hechos. Hablo de asistentes o participantes (me gusta más la segunda palabra) que van al Congreso a escuchar, tomar notas y cruzar algunas palabras en los momentos permitidos. Que nadie se lo tome a mal, esa fue mi actitud en el anterior congreso, en Mayo de 2012. Se repiten unas cifras parecidas a las de entonces y los perfiles de las personas inscritas corresponderán seguramente a algo parecido. Pero en cuatro años hay cosas que cambian. No todo, pero si matices. La sociedad evoluciona y con ella sus necesidades y por ende nuestras ocupaciones. Y no solo eso. En mi caso personal, paso de ser un estudiante perdido en una multitud que me viene grande, a ser un colegiado que hará todo lo posible (y que me pidan) por colaborar con la organización del evento. Luego está lo del viernes por la noche que prefiero no pensarlo porque me pone más nervioso que salir a escena representando un papel (no hay personajes que valgan para ocultarse tras ellos). Esto no quita que me siga viendo pequeño entre todas las personas que allí se congregan, pero al menos podré serles de utilidad, que ya es algo.

Entiendo que a estas alturas ya todo el mundo tendrá un lugar donde dormir y pensada una forma de llegar. La ocupación hotelera la semana que viene es de un tamaño considerable, para algunos hosteleros será como una segunda semana de Feria (la que comienza hoy). Pero si aún no tienes planificado el viaje, te doy algunos consejos.

FIBES es el lugar a tener en cuenta. Decir que el VII Congreso se celebra en Sevilla no es del todo cierto. El Palacio de Congresos está en Sevilla Este, para muchos calificado como una pedanía de Córdoba, porque eso no es Sevilla (luego nos quejaremos si nos dicen que tenemos mucha guasa). Está lejos de la zona centro de Sevilla. Bueno, está realmente lejos de todo lo que es Sevilla. Lo primero entonces, para elegir mejor dónde alojarse es saber cómo vas a desplazarte a Sevilla.

Si vienes en vehículo propio lo mejor es alojarse en algún municipio cercano porque sin problemas puedes desplazarte en coche hasta donde está el FIBES, puesto a que los bloques de pisos que hay cerca (por la parte del McDonald’s y el Centro Comercial Sevilla Este) es posible aparcar (no tan difícil como a priori pueda parecer). Recomiendo Mairena del Aljarafe, que tiene tres hoteles en distintos puntos o la zona de Montequinto, porque son las puntas de la línea 1 del Metro (la única línea), por si en algún momento decides ir a visitar la ciudad o incluso ir al Palacio de Congresos cogiendo el metro hasta San Bernardo y allí coger el Cercanías Circular hasta Sevilla Este. La diferencia es que de los 20 minutos que como mucho se tarda en coche, pues durarías una hora mínimo en llegar. Si digo que para hacer turismo, el coche no es una opción porque aparcar en Sevilla es un reto muy complicado.

Si vienes en avión, tren o autobús, que no es lo que mejor viene pero entiendo que la parte norte de España no se dé esa paliza tan grande la cosa cambia un poco. Si no es posible encontrar alojamiento cerca del FIBES, algo complicado y poco económico, lo mejor es buscar alguna opción por la zona de Nervión para estar cerca de la Estación de trenes Santa Justa, por donde pasa también líneas de Cercanías para Sevilla Este. En Nervión hay parada de metro, zonas de bares y comerciales, no está lejos del Casco Antiguo de Sevilla y puedes ver el Estadio Ramón Sánchez-Pizjuán, La Bombonera del Sevilla Fútbol Club.

Estas son mis recomendaciones, si alguien quiere contactar conmigo para tratar algún caso particular puede hacerlo a través del formulario que hay en este blog o a través de las redes sociales. También decir, que en internet hay páginas en las que “compartiendo” sale más barata la estancia y el transporte, solo es cuestión de buscar.

21 de marzo de 2016

La recta final: a un mes del VII Congreso Eduso

Y ya solo nos queda un mes tonante y sonante. Hay muchos temas que en estos dos meses que no he escrito quería haber tocado muchos temas que no he desechado, he reservado para cuando cuente con más tiempo. La situación personal actualmente es muy distinta a cuando empecé a escribir estos post relacionados con el evento que nos juntará por ahora a más de quinientos profesionales de la Educación Social y parte de alumnado también. En el ámbito laboral estamos en una fase de mucha actividad que conlleva pasar horas y horas dedicadas a la ocupación. Y si eso no fuera suficiente, se solapó con dos intensos cursos a distancia en los que ya estaba inscrito desde hace meses. Como una vez le escuché a alguien decir, me puedo multiplicar pero no dividir, frase que he acuñado y he utilizado mucho en este tiempo. Sirva esto para disculparme de aquellas personas a las que insistentemente pregunté tras localizarlas para preguntar sobre ciertos temas que no se han publicado por ahora. Pero si bien esto no es ninguna obligación, me sabe mal que piensen que su esfuerzo ha sido en vano.

Entramos en la recta final en la que parece todo ya ha cogido bastante forma. Más abajo se presenta el último y más definitivo cartel promocional. “La profesión como impulsora de la transformación social” es lo que reza abajo, y es prácticamente una explicación para quién no entienda el eslogan de este año “A más Educación Social, más Ciudadanía”. En más de una ocasión he oído a Jorge Maldonado, Educador Social desde hace más de treinta años y realmente una de las personas más interesante con las que he tenido el gusto de conversar, decir (con acierto) que a su criterio ese lema tendría que ser “A más Educación Social, mejor Ciudadanía”. Una persona no es más o menos ciudadano dependiendo de la capacidad de transformación social de su entorno. El término de ciudadanía está relacionado con el sentimiento de permanencia e identidad con las personas con las que se comparte un mismo espacio. Si podemos decir “más ciudadanía” si lo vinculamos a otros conceptos como la inclusión o la justicia social, pero ciudadanía en sí, dentro de su ambigüedad, pasa por otros derroteros. Cuando hablamos de transformación social, siempre está vinculado con la evolución con la consecución de objetivos y el logro de beneficios comunitarios, de ahí que “mejor ciudadanía” sea tal vez, en términos teórico-científicos, más acorde con lo que se quiere transmitir.

Después de este pequeño análisis que espero sirva a quien no tiene excesiva vinculación en nuestro terreno profesional y académico, decir que no es algo que me disguste. Es un lema bien pegadizo y positivo, algo que dista de anteriores veces. No es algo a debatir. Como tampoco lo es ya el programa de este VII Congreso. Si hace unos meses fui algo crítico con ese primer borrador, ahora he de decir que se nota los esfuerzos que se han seguido realizando y ahora contamos con uno mucho más elaborado en el que aparecen actividades antes no detalladas. También tenemos la información de las personas que estarán al frente de cada espacio. Visítalo aquí y no esperes más para unirte a esta experiencia.

14 de enero de 2016

Interrogando a Lola Márquez

Fuente: copesa.es
Hoy en día, desde la tendencia que creó George Lucas, pensamos de tres en tres. En el cine nadie se plantea el realizar una película sin pensar en dos secuelas (y mucho mejor si la última se divide en dos partes). Esto también se ha llevado al terreno de la literatura y en este caso en particular a las entrevistas. Con esta se concluye mi personal trilogía de publicaciones que, de un modo u otro, nos acercan a la profesión, a personas que han formado parte de nuestra historia y al próximo Congreso. No sé si me aventuraré con más entrevistas, diálogos o conversaciones, dado que la zona periodística es territorio comanche, pero estas tres primeras me han hecho especial ilusión. Las magníficas respuestas contrarrestan las debilidades de este cualquiera que escribe. Os doy las gracias.

Y si de hablar del VII Congreso Estatal de Educación Social se trata, no se me ocurría otra persona que Mª Dolores Márquez Carrasco, Presidenta del CoPESA, mi colegio y organizadora principal del Congreso junto con el CGCEES. Lola Márquez, como se deja llamar, es Educadora Social en los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Sevilla. Estudió Magisterio, pero eso fue antes de encontrar la vocación que acabó profesando y formarse para ello. Más que la Presidenta del Colegio, la considero una amiga, una persona con las ideas claras que sabe hacia dónde quiere dirigir sus pasos. Recuerdo que la conocí en el VI Congreso, celebrado en Valencia en 2012, cuando todavía ella no estaba en la presidencia ni yo colegiado. Varias conversaciones más tarde ha permitido hacerle algunas preguntas que ya ha tenido que responder para Congresuando y otras que tal vez sean más incisivas. No ha dejado de responder, y esto ha sido lo que respondió.

En el Colegio Profesional de Educadoras y Educadores Sociales de Andalucía (CoPESA) has desempeñado distintas funciones y desde hace unos años asumes la presidencia ¿Qué es lo mejor de ser la presidenta del CoPESA? ¿Y lo peor?

Ocupar el cargo de Presidencia de una entidad como el Colegio Profesional de Educadoras y Educadores Sociales de Andalucía es una gran responsabilidad como todos y todas sabemos pero en esta etapa del COPESA, tras diez años de trabajo en pro de esta profesión, es un honor para mí contar con unos compañeros y compañeras que participan en esta Junta de Gobierno con gran capacidad de trabajo y que están volcados en el proyecto que iniciamos en la asamblea en la que se aprobó la candidatura que encabezo.

Para mí es una alegría poder aportar mi trabajo diario y mi esfuerzo personal para que esta profesión sea más reconocida y que se le dé el lugar que merece, y ese objetivo se concreta a un nivel más cercano desde la Presidencia ya que entre mis atribuciones, según los estatutos de COPESA,  tengo el encargo de la representación del Colegio en todas sus relaciones, con las administraciones, con las distintas entidades, con las  corporaciones y  personalidades, lo que implica mantener entrevistas en las que tengo el placer de conocer a esas personas personalmente.

Lo peor de estas tareas mencionadas anteriormente, es la dificultad de poder compatibilizarlas con mi desempeño profesional, ya que son muchas las reuniones institucionales en la que se requiere la presencia de cargos.


¿Cuál es tu papel en el VII Congreso Estatal de Educación Social?

Yo soy la presidenta del Comité Organizador, autoridad máxima y responsable jurídica del Congreso además formo parte de la Comisión Mixta, tengo el encargo de establecer la coordinación entre el Comité Organizador y el Comité Científico. Al igual que el resto de compañeros y compañeras que forman parte del Comité Organizador he participado en la elaboración de los ejes y contenidos del programa, en la toma de decisiones sobre los ponentes que se han elegido, en la imagen corporativa, en general doy mi visto bueno a todas las tareas relacionadas con la puesta en marcha del congreso.

Sabemos que en otra ocasiones los congresos acabaron no siendo sostenibles para los colegios profesionales ¿Se han corregido errores del pasado para evitar  situaciones poco deseables?

Si, en el Comité Organizador tenemos como principal objetivo conseguir que sea un Congreso sostenible y asequible a cualquier compañero o compañera que desee asistir, para ello hemos flexibilizado las inscripciones facilitando una modalidad grupal más económica. Desde el principio estamos ajustando el presupuesto para que poder llevar mejor control de las partidas y que no tengamos al final gastos inesperados con el principal fin de conseguir un equilibrio entre gastos e ingresos. De todas formas me gustaría aclarar que los Congresos suelen tener un coste elevado, sobre todo el alquiler del espacio, en este caso el Palacio de Congresos es uno de los mayores gastos, y hemos ajustado las inscripciones al coste real de un Congreso, y los congresos cuestan y tienen un valor, pero desgraciadamente nuestra profesión no cuenta con el apoyo de grandes empresas que financian congresos de otras profesiones.

¿Qué esperas del VII Congreso Estatal de Educación Social? ¿Qué habrá de nuevo con respecto a otros?

Un Congreso tiene varios objetivos, por un lado es la difusión y conocimiento de nuestra profesión a todos los niveles, en segundo lugar es un espacio de intercambio de experiencias y conocimientos entre los compañeros y compañeras de la profesión,  en el que llevar a cabo un aprendizaje de todas las actividades que se proponen y en tercer lugar y no menos importante, la realización de Congresos ayuda a analizar el futuro de la profesión y a marcar líneas de trabajos a impulsar a nivel estatal y autonómico.

En este Congreso hay algunas novedades, en lugar de ponencias marco como hemos conocido en anteriores congresos, hemos organizado unas mesas diálogos en cada uno de los ejes en que se organiza el programa y también habrá la posibilidad de presentación de experiencias novedosas en los distintos ámbitos de trabajo en los que desarrollamos nuestra profesión.


Seguro que en este nuevo congreso se crean momentos para el recuerdo ¿Qué momentos de otros congresos se guardan en tu memoria?

Recuerdo muy buenos momentos tanto en el Congreso de Toledo en 2007 como el de Valencia, además de disfrutar mucho las conferencias y las actividades alrededor de ambos congresos lo mejor fue convivir con tantos y tantos compañeros y compañeras con los que coincidimos allí, disfrutamos mucho esos días intercambiando experiencias y vivencias. Además para mí fue muy enriquecedor conocer a los compañeros y compañeras de otros colegios profesionales a los que ya conocía virtualmente por correo.
En una anterior publicación me mostré crítico con el programa que se dio a conocer en Noviembre. Personalmente lo calificaría de borrador más bien. Espero no haber herido sensibilidades pero, ¿se sigue trabajando en él atendiendo a las aportaciones ajenas a los comités?

Desde que comenzamos a plantear los ejes y los contenidos del programa hemos tenido una actitud de apertura fomentando la mayor participación posible tanto desde otros colegios profesionales como de estudiantes y profesionales que han querido plantear temas y aportar al programa. En estos momentos el programa está definido en sus contenidos y sólo queda la confirmación por parte de algunos ponentes de ámbito internacional.


Por último ¿Por qué hay que ir a Sevilla en Abril de 2016?

El Congreso Estatal de Educación Social es el principal evento que se organiza en nuestra profesión a nivel estatal, es imprescindible asistir y un compromiso participar, la profesión se construye entre todas las personas que creemos que los cambios son posibles.   Se generará un espacio de encuentro entre todos los compañeros y las compañeras de todos los territorios, donde se intercambiarán experiencias, se transferirá conocimiento, se compartirán emociones, dónde nos reiremos juntos y dónde fortaleceremos nuestros objetivos y dónde nos energezitaremos para acompañar procesos de trasformación con las personas que trabajamos, las ciudadanas y los ciudadanos.


Muchas gracias Lola por responder a estas preguntas y el esfuerzo que haces por la profesión.

4 de enero de 2016

¿Regalo de Reyes? El VII Congreso Estatal

Como debe ser, lo primero que debo decir es que feliz año nuevo. Espero que este 2016 sea un gran año. Todo apunta a que así será, y no lo digo a nivel personal. Bien se sabe que este es el año de nuestro gran evento, el VII Congreso Estatal de Educación Social al que ya me he inscrito (me he hecho derrogar un poco, lo admito).

Estamos ya entrando en la recta final, puesto que faltan solo unos cuatro meses para que nos encontremos en Sevilla, en el Palacio de Congresos FIBES. Se plantea interesante el año. Aprovecho, a nivel personal, para decir que se está complicando un poco el mantener el camino que inicié el septiembre y que pretende hablar del futuro evento y temas vinculados a él. Mi nuevo empleo y los planes de formación en los que estoy me hacen contar con muy poco tiempo para escribir. Aun así espero poder seguir y si no, bueno, nadie me quita lo ya hecho.

Mañana es el día de la cabalgata, la noche de reyes, la ilusión se verá reflejada en las caras de las niñas y los niños y la magia que ese hecho proyecta contagiará a los adultos. Son unas fechas en la que hacemos regalos de distintos tipos y, también hay que decirlo, nos encanta recibir regalos. Uno puede hacer regalos de distintos tipos y cada vez es más común regalar experiencias. Estancias, cenas, juegos en vivo, entradas o cualquier momento que se ajuste a las apetencias de la persona regalada. Pues dentro de esta categoría de regalos, se abre la opción de regalar la inscripción al Congreso.

Es una más que original forma de tener un muy buen detalle con alguien. No es un regalo barato, es verdad, pero es muy fácil de regalar. Estos son los pasos a seguir que nos indican por Facebook los compañeros:
  1. Ganas de regalar algo útil, práctico y original.
  2. Contacto con Secretaría Técnica de Congreso (info@congresoeducacionsocial.org) facilitando: Nombre y apellidos del/ la beneficiario/a y tarifa a la que se acoge.
  3. Secretaría Técnica te facilita VALE nominativo con código asignado.
  4. Ingreso a nombre del/la beneficiario/a donde aparezca el código facilitado.
  5. Haz el regalo y queda como un rey/reina.
  6. La persona afortunada se inscribe en el congreso con el procedimiento habitual.
Considero que a mí ya me han regalado la inscripción al Congreso. Es cierto que forma parte del premio obtenido en el Concurso de Proyectos “Memorial Toni Julià” pero en definitiva no voy a tener que realizar ese ingreso. Pero como contaba con ese gasto y tengo ese dinero ahorrado, me gustaría regalar una inscripción a alguien que quiera ir y por motivos económicos no pueda. No sé a quién pero estoy dispuesto a ello. Próximamente indicaré cómo lo haré primero quiero hablarlo con la organización del Congreso.

Por último, cambiando de tema, se modificaron las fechas límites para entregar las comunicaciones, los posters y experiencias ¡No dejes de enviar una!

21 de diciembre de 2015

Iñaki Rodríguez Cueto y el Código Deontológico

Fuente: RES (Eduso.net)
En esta ocasión, poco habitual, quiero agradecer la buena acogida que ha tenido la anteriorpublicación, una entrevista que estuvo dos meses esperando en la retaguardia y dos meses que estuve sufriendo de inseguridad por salirme fuera de eso que llaman “zona de confort”. Parece que el resultado ha sido bueno, pero siendo Alberto quien respondía no cabía duda alguna.

Siguiendo con la resaca que dejó las jornadas celebradas el 2 de octubre, Día Mundial de la Educación Social, en Sevilla, tratemos un tema de vital importancia profesional y tristemente olvidado: la deontología. Este término hace referencia a esos aspectos que construyen la profesionalidad de cada oficio. Como personas educadoras sociales, tenemos que ser, hacer, saber y sentir de una forma distinta a la de otras profesiones. Para poder unificar y establecer unos parámetros comunes, se crearon una serie de documentos que recogían un código deontológico y unos principios éticos profesionales. Lo paradógico en nuestro caso es que, a pesar de que exista estos Documentos Profesionalizadores, creados con la intención de consolidar la Educación Social, no suele hacerse uso de ellos.

Pero no voy a ser yo quien ilustre este tema tan interesante. Es mejor contar con alguien aún más interesante: Iñaki Rodríguez Cueto. Doctor en Pedagogía por la Universidad de Deusto (Bilbao), Iñaki forma parte de la Comisión Deontológica del Colegio Profesional de Educadores/as Sociales del País Vasco desde sus inicios hasta la actualidad. No quiero extenderme más, ya que en esta suerte de entrevista él mismo nos contará pasado, presente y futuro de estos documentos, la ética profesional y el trabajo que se realiza (muy desconocido por lo general). Agradezco enormemente la colaboración de Iñaki, que ha consumido parte de su tiempo en estas fantásticas respuestas.

Desde los orígenes de los congresos de profesionales de la Educación Social se definió la necesidad de hacer un Código Deontológico ¿Costó mucho elaborar ese Código Deontológico, la Definición de Educación Social y el Catálogo de Funciones y Competencias que aparecen en la publicación de los Documentos Profesionalizadores?

A decir verdad antes de los Congresos ya se hablaba de las cuestiones éticas de la intervención socio-educativa; pero siempre a nivel particular, en las Asociaciones Profesionales de Educadores/as Especializados. Preocupaba la falta de referentes éticos profesionales y se funcionaba con los criterios personales, aunque a menudo se discutían en el seno de los equipos de trabajo.

Durante el I Congreso Estatal del Educador/a Social celebrado en Murcia (1995),se expresó la necesidad de contar con un Código Ético y de hecho se llevó a cabo una mesa redonda sobre algunos aspectos éticos esenciales, sobre todo aquellos derivados de la confidencialidad de la información que se trataba en la propia intervención.

En 1996 y fruto de la propuesta que hizo el profesor y catedrático de Pedagogía Social en la Universidad de Deusto, Luis Pantoja (hoy miembro de la Comisión Deontológica del Colegio Profesional de Educadores/as Sociales del País Vasco), se organizó un equipo de educadores/as (entre los que me encontraba) y profesores/as que elaboraron en base a casos prácticos enviados por educadores/as de todo el Estado un documento propuesta que fue debatido en la clase de tercero de Educación Social. Dado que era la primera promoción una parte de los alumnos/as eran profesionales en activo por lo que la discusión fue muy rica en aportaciones. Se trabajo durante un año entero y se redactó un documento denominado “Esbozo de Código Deontológico del Educador/a Social”.

Este esbozo fue presentado en las diferentes Asociaciones Profesionales y en Encuentros y Congresos que se desarrollaron a partir de aquel año. De hecho en 1997 se presentó en el Congreso Internacional de la AIEJI (Asociación Internacional de Educadores de jóvenes inadaptados. A partir de ese Congreso cambió el nombre y pasó a denominarse “Asociación Internacional de Educadores/as Sociales).

Sin embargo, no es hasta el año 2001 cuando se llevó a cabo el III Congreso Estatal de Educación Social y el XV Congreso Internacional de Educadores/as Sociales en Barcelona, donde se abordó el tema de “Ética y Calidad en la Intervención Socio-Educativa”, definiéndose la importancia de ambos referentes en la Educación Social.
Este Congreso marcó un antes y un después en la profesionalización del Educador/a Social y supuso un avance en la utilización de criterios éticos de referencia. En su manifiesto se indicaba, entre otras cosas:

  • Reconocemos la ética como un elemento central de la práctica profesional y manifestamos la necesidad de trabajar para que la ética oriente las acciones cotidianas de forma habitual.
  • Es nuestra obligación definir un marco mínimo de valores de referencia para la profesión desde el que se pueda interpretar la realidad y se puedan definir las características de la práctica: de qué somos responsables y ante quién somos responsables.
  • Entendemos que la reflexión ética es una tarea permanente, de constante actividad creativa.
Las consecuencias de este Congreso fue que ASEDES (Asociación Estatal de Educación Social) creara el 2002 una pequeña comisión formada por Araceli Lázaro (del Colegio catalán) y por mí mismo, con el objetivo de redactar una propuesta de Código Deontológico del Educador/a Social.
No fue difícil saber por donde comenzar. El texto base que se utilizó fue el “Esbozo de Código Deontológico” elaborado en 1996 en la Universidad de Deusto. Durante dos años reflexionamos sobre los principios, normas, derechos y deberes de los educadores/as sociales y los sometimos a debate en las diferentes Asociaciones y Colegios Profesionales emergentes que organizaron seminarios de formación sobre esta temática. Además se contó con un grupo de “expertos” que asesoraron dicho proceso (Toni Juliá, Luis Pantoja, Leonor Ronda de la AIEJI, entre otros...).

Nos dimos cuenta que para ponerse de acuerdo entre los diferentes Colegios y Asociaciones Profesionales había que plantear una ética de mínimos; por esta razón hubo aspectos que en el esbozo estaban muy concretos, pero que en el Código Deontológico se modificaron o desaparecieron. Por ejemplo, todo el apartado de derechos del Educador/a Social no apareció en el documento final.

No fue costosa la redacción, sí lo fue motivar a la participación en el debate. Estábamos convencidos de que un Código de esas características debería ser refrendado por una gran mayoría de educadores/as; sino, no tendría el efecto deseado, ni supondría un avance en la profesionalización de la profesión.

No sabemos si era poco significativo el debate sobre los conflictos éticos o porque resultaba tediosa la aplicación y debate del texto ético, el caso es que fue aprobado en el año 2004 por una asamblea de representantes de Asociaciones y  Colegios Profesionales y presentado, oficialmente, en el Congreso realizado ese año en Santiago de Compostela.

Posteriormente, se abrió un proceso de presentación, debate y posibles modificaciones y se fue presentando en Asociaciones y Colegios profesionales, siempre que se demandaba dicha presentación y se convocó, así mismo, al grupo de expertos para garantizar una redacción aplicable en la práctica profesional en todo el Estado.

Esta etapa duró hasta el Congreso Estatal de Toledo donde fue, finalmente, refrendado y publicado junto con los otros dos documentos profesionalizadores: “Definición de Educación Social” y “Catálogo de funciones y competencias”, en los cuales no participé directamente en su elaboración y, por tanto, no puedo aportar ninguna opinión al respecto sobre lo costoso de su proceso de creación.


La publicación de estos documentos data de 2007, en la celebración del Congreso Estatal de Toledo, y realizado por la Asociación Estatal de Educación Social (ASEDES) en aquel entonces ¿Crees que en algún momento, con el paso del tiempo, sea necesario modificar estos textos?

Muchas veces se ha comentado en el seno de la Comisión Deontológica del País Vasco la necesidad de actualizar el Código Deontológico. Cuando se redactó y se aprobó se hizo con la idea de que fuera un documento dinámico; es decir, que su propia utilización en la práctica profesional traería, consecuentemente, modificaciones y cambios en su contenido de tal manera que fuera adaptándose a la realidad del momento socio-cultural de la intervención socio-educativa.

Sin embargo, esta reflexión siempre finaliza con el convencimiento de cómo modificar algo que se utiliza tan poco. Es decir, debemos volcarnos en la formación ética y deontológica del educador/a de tal manera que el Código Deontológico sea, no sólo conocido por todos los educadores/as sociales, sino, también, que sea utilizado. Una vez que llegue este momento se podrá definir los cambios a introducir en el mismo.

La opinión de la Comisión que coordino es que a pesar del tiempo transcurrido, cualquier conflicto ético encontrará un matiz reflexivo en el Código Deontológico que le oriente en su tarea educativa.


Actualmente, ¿qué trabajo se realiza y desde dónde relacionado con el Código Deontológico? ¿Cómo podemos consultar los informes de resultados a estudios que hacéis?

La Comisión de ética y deontología del Colegio de Educadores/as Sociales del País Vasco se creó justo el año en que se aprobó definitivamente el Código Deontológico en 2007. Después de pasar por diferentes etapas podemos afirmar que a día de hoy es una Comisión consolidada y con un trabajo constante, tratando de dar respuesta a las demandas que los colegiados/as nos hacen llegar en referencia a los conflictos éticos que aparecen en el quehacer educativo.

Estas respuestas se articulan desde la orientación que ofrece el Código Deontológico; por tanto, no respondemos con decisiones, sino más bien con propuestas orientativas que, luego, el educador/a tomará o no en consideración para incluirlas en su reflexión educativa.

Respondemos tanto a colegiados/as, como no colegiados/as. Entendemos que esto puede motivar a aquellos/as indecisos a colegiarse, a trabajar por la profesión. No solamente atendemos a la demanda de orientaciones sobre los conflictos éticos. En estos últimos años hemos trabajado en diferentes direcciones.

  • En formación, explicando los conceptos éticos del Código Deontológico, así como su practicidad en la intervención socio-educativa. Esta formación se ha extendido tanto a colegiados/as, como en la propia Universidad.
  • En formación universitaria, dando charlas y talleres sobre el Código y el trabajo de casos prácticos al alumnado de Educación Social de la Universidad del País Vasco y la Universidad de Deusto. Incluso llevando a cabo formación del profesorado de Educación Social de la Universidad del País Vasco. Experiencia que resultó altamente satisfactoria. Esta acción se volverá a repetir en febrero de 2016 en la Universidad de Islas Baleares. La idea central es que por mucho que el alumno/a asista a este tipo de charlas dadas por profesionales, no cabe duda que es el profesor/a el que convive a diario con él y le puede transmitir de forma continua los valores éticos de la profesión.
  • En formación a empresas del tercer sector e Instituciones públicas. Allá donde el educador/a esté trabajando, tratamos de llegar a través del propio organismo contratante para ofrecer formación sobre el Código Deontológico.
  • Organizando Seminarios de formación para la propia Comisión y Colegio del País Vasco. En este sentido, se han llevado a cabo los siguientes:
    • Conceptos éticos y debate público. Ante la situación actual qué fuentes teóricas nos ofrece la ética que nos ayude a reflexionar en la tarea educativa.
    • Sobre la obligatoriedad de estar colegiado. ¿Cómo construir profesión? La responsabilidad del Colegio Profesional ante la actuación de los educadores/as sociales…
    • Sobre las agresiones a educadores/as sociales. Hace dos años saltó a los medios de comunicación a agresión sufrida por una educadora en un equipamiento de acogida de inmigrantes. Este hecho nos hizo pensar en la necesidad de abrir un espacio a la reflexión lo cual motivó que nos llegaran más casos de agresiones, no denunciadas y la mayor parte de las veces asumidas como una parte del trabajo del educador/a. Este Seminario ha desembocado en la organización de una jornada abierta a educadores/as celebrado en febrero de este año donde se ha constatado esta problemática y se ha debatido cómo prevenirla.
    • El último Seminario desarrollado en el mes de octubre ha sido: “Una reflexión crítica del Código Deontológico del Educador/a Social”. Finalmente, nos hemos decidido a reflexionar y proponer cambios que modifiquen el actual Código…, seguimos en este proceso reflexivo.
  • Alentando la creación y/o mantenimiento de Comisiones Deontológicas en los Colegios Profesionales de Educadores/as Sociales en el Estado español. Esta propuesta nace del propio Consejo de Colegios y demanda a la Comisión de Ética y Deontología del País Vasco que lleve adelante este proceso de orientación y creación de comisiones. Esto ha supuesto visitar Colegios que así lo solicitaban para apoyar dicha creación. Se ha establecido contacto con la mayor parte de los mismos y ha sentado las bases para la organización de un gran Encuentro Deontológico celebrado en Bilbao en febrero de este año. El éxito de este encuentro nos hace pensar en convocar anualmente encuentros parecidos con temáticas de interés ético.
  • Llevando a cabo investigaciones. Aunque tenemos una estrecha relación con la Universidad del País Vasco, estamos tratando de establecer una línea de investigación con la misma que facilite la elaboración de trabajos sobre los diferentes aspectos de la intervención. De hecho, la cuestión de las agresiones a educadores/as se está valorando como ponerla en marcha. Otras investigaciones se han llevado ya a cabo como, por ejemplo, la denominada “Conocimiento y utilidad del Código Deontológico del Educador Social”.
Todos los materiales que se han ido elaborando se han colgado de la página web del Colegio del País Vasco y, creo que, también en el portal de la Educación Social (EDUSO). También, en este sentido se está viendo la manera de publicarlos a través de otros medios…

En la conferencia que diste en las pasadas Jornadas de Sevilla dijiste que un 70% de las Educadoras Sociales y los Educadores Sociales no hacen uso del Código Deontológico y se guían antes por la ética personal que por la profesional ¿Cómo afecta este hecho a la Educación Social en su conjunto? ¿Y a cada profesional?

Uno de los grandes retos a los que nos enfrentamos los educadores/as sociales es a cómo construir profesión; es decir, debemos encontrar la forma de profesionalizar la profesión y esto se puede hacer a través de los Colegios Profesionales.

Si bien es cierto que nacimos en el voluntariado, también lo es que el ser profesional nos debiera obligar a utilizar los mecanismos profesionales que otras profesiones ya tienen asumido. El voluntariado nos obligaba a nivel personal y nos comprometía desde nuestra voluntad. En estos momentos, el educador/a parece actuar de la misma manera, por un compromiso personal que hace que adoptemos posturas personales ante los problemas humanos con los que trabajamos y, por ello, la ética personal se impone de manera sistemática a cualquier otra posible opción. Creernos la profesión de educador/a social supone un cambio de pensamiento: del compromiso personal al compromiso profesional, identificarnos como profesionales, utilización de los mecanismos profesionales, dar valor a nuestra acción educativa profesional.

Desde este punto de vista debiéramos obligarnos a estar colegiados y aquí aparece un segundo reto: construir un Colegio profesional, no al uso, donde el que se apunta tiene una serie de ventajas y beneficios; sino, un Colegio Profesional donde la participación del educador/a social facilite la identidad profesional y, por tanto, el educador/a se sienta favorecido como educador/a social.

Todo esto no quita un ápice la gratuidad en determinados momentos de la profesión o la flexibilidad horaria; pero que debe compensarse con el valor que esto significa. Por ejemplo, si tengo que estar una hora más en el trabajo por determinado motivo de mi compromiso profesional, también tendré que tener facilidad para participar en encuentros, jornadas y reuniones formativas y/o colegiales dentro de mi espacio laboral…, estamos hablando de que estas acciones convienen al trabajo profesional…


No hace mucho leí un comentario en Facebook diciendo que eso de “Documentos Profesionalizadores” desvirtúa a la Educación Social como una profesión no consolidada ¿Qué opinas al respecto? ¿Somos los “nuevos” todavía?

En comparación con otras profesiones, por supuesto, seguimos siendo “los nuevos”, si tenemos en cuenta el año de publicación de la Diplomatura de Educación Social en 1991, han pasado veinticuatro años. Es positivo pensar todo el camino que aún queda por recorrer y en esta senda no sólo serán necesarios los “Documentos Profesionalizadores”, sino, más documentos que permitan avanzar a la profesión hacia su objetivo que no es otro que mejorar la vida de las personas, tanto a nivel personal, como colectiva y donde el aprendizaje se dé en ambos sentidos, tanto en la población a la cual dirigimos nuestra intervención, como al propio colectivo de educadores/as sociales.

Por tanto, debiéramos tomar conciencia de que somos constructores  y expertos en relaciones humanas y que debemos situarnos, hoy en día, en una “ética de la resistencia” para mejorar la convivencia humana. Esto supone una mirada crítica en nuestro quehacer profesional y una coherencia y responsabilidad que nos invita a aprender para cambiar... Si hablamos de consolidación, considero que se ha consolidado la formación universitaria y, también, se va consolidando la imagen del educador/a social en la sociedad.

Como profesión queda recorrido por hacer, entre otras cosas hay que escribir más, ya sabemos que el educador/a es un “activista”; pero habrá que buscar más espacios profesionales para la reflexión y que ésta quede plasmada por escrito y publicada para que pueda llegar al resto de educadores/as. Este camino habrá que disfrutarlo y trabajarlo.


Para finalizar Iñaki, aun no conocemos el programa del VII Congreso Estatal pero, ¿te veremos de nuevo por Sevilla?

Sí, parece ser que estaré de nuevo en Sevilla para el Congreso Estatal en el mes de abril de 2016. Para mí será un placer volver y encontrarme con todos/as vosotros/as, ni que decir tiene que constituye una fuente de aprendizaje inmensa y, por tanto, quisiera expresar mi agradecimiento ante la confianza puesta en mí…

11 de diciembre de 2015

Compartiendo experiencias

Un mes justo. Solo un mes nos queda para poder realizar el formulario de presentación de experiencias. Si alguien ha visto el programa del VII Congreso Estatal de Educación Social tal vez se haya fijado de que el viernes 22 de abril desde las 18:30 hasta las 20:00 hay un espacio reservado para intercambio de experiencias. Se define como un espacio en el que se celebrarán encuentros eminentemente prácticos donde las autoras y los autores quieren abordar una temática concreta relacionada con el Congreso, desde una metodología dinámica y participativa.

Este hueco de una hora y media resulta muy interesante. Al igual que con las comunicaciones se dan a conocer nuevas vías de trabajo y pensamiento pero si las comunicaciones se plantean en un ambiente más teórico o incluso académico, este intercambio de experiencias presenta ese contrapunto en la necesidad de ser totalmente práctico (que no digo que las comunicaciones no hagan alusión a temáticas y situaciones totalmente tangibles, pero no es totalmente necesario que así sea).

Ya lo decía Iñaki Rodríguez en su intervención del 2 de Octubre en Sevilla que parece que no somos capaces de parar y reflexionar, pensando que lo que debemos es hacer es no parar, mantener la actividad continuamente. Pues es este el momento de dar la vuelta a esa costumbre que nos generamos. No paramos a escribir porque entendemos que siempre tenemos que estar haciendo algo. Si eres una de esas personas presenta una experiencia, que seguro tienes muchas que contar. Aprovecho esta pequeña mención para adelantar que en la próxima publicación Iñaki Rodríguez Cueto nos hablará sobre los Documentos Profesionalizadores en una entrevista que ha tenido el gusto de concederme.

Los criterios para realizar la presentación de experiencias son los siguientes:
  • El VII Congreso Estatal de Educación Social ofrece un espacio de presentación de experiencias practicadas en el entorno laboral en el que los/as autores/as podrán compartir las mismas.
  • Las experiencias se presentarán según los presentes criterios junto con el modelo de presentación de experiencias, para que puedan ser valoradas por Comité Científico quién determinará la aceptación de las mismas, comunicándose dicha resolución antes de 15 de febrero de 2016.
  • Las experiencias deben ser presentadas con una extensión máxima de 10 folios, en Times New Roman, 12 puntos interlineado.
  • En la experiencia presentada deben aparecer como mínimo, los contenidos que se especifican en el modelo de presentación de experiencias.
  • Las experiencias deben ser enviadas a secretaria7congreso@eduso.net antes del 11 de enero de 2016, indicando en el asunto “Experiencias”.
  • El plazo de recepción de experiencias finaliza el 11 de enero de 2016.
En este enlace se puede descargar el archivo PDF editable para posteriormente. Para poder rellenarlo previamente es necesario descargarlo en nuestro ordenador y luego guardarlo con toda la información.

Por último, espero seamos muchos los que nos animemos a presentar una experiencia pero hago especial llamamiento a aquellos que no suelen presentar nada. No sirve de nada que siempre sean “los mismos” los que hablan. Se hacen grandes cosas por todo el territorio español aunque las consideremos peuqeñas. Queremos ver, sentir y nutrirnos de lo que podemos aportar por muy minúsculo que lo considere. Tenemos una oportunidad maravillosa de aportar a la profesión.

2 de diciembre de 2015

Preguntando a Alberto Fernández de Sanmamed

Fuente: RES (Eduso.net)
Personalmente, esta publicación tiene un valor enorme. Para empezar es la primera vez que realizo un post de estas características, una entrevista. Estoy seguro que verán carencias en la calidad de las preguntas, pero no soy comunicador y realizar una entrevista que no sea para un informe no es algo que sepa hacer. Pero en segundo lugar, no podía haber una mejor primera vez y estoy seguro que la calidad de las respuestas si será la acertada.

Continuando con las Jornadas del 2 de Octubre, Día Mundial de la Educación Social, y el camino hacia el VII Congreso Estatal que hacemos en este blog, ha sido una suerte toparse con Alberto Fernández de Sanmamed, que preparó una presentación muy interesante sobre la historia de estos eventos (tema que trataremos en este blog). Y aunque no pudo asistir, su buen amigo y gran compañero Rafael López habló por él. La suerte ha sido que aún no pudiendo coincidir físicamente, Alberto ha realizado un esfuerzo al que le estoy muy agradecido por coincidir virtualmente y concederme la oportunidad de preguntarle algunas cosillas en relación al tema que siempre está presente en estas entradas, aunque por supuesto se le podrían preguntar muchas más cosas.

¿Y quién es Alberto Fernández de Sanmamed? Seguro que alguien se cuestiona que tiene de interesante esta persona. Esta persona ha sido el primer presidente que ha tenido el Consejo General de Colegios de Educadoras y Educadores Sociales (CGCEES), y lo ha sido hasta bien poco. Historia viva se podría decir, una historia volcada en el reconocimiento e impulso profesional de nuestra profesión. Y son muchas las cosas que le debemos a él y los que tenía a su lado. Pieza clave en la creación del Colexio de Educadoras e Educadores Sociais de Galicia y del CGCEES entre otras organizaciones y actualmente pertenece a la Comisión Mixta del VII Congreso Estatal de Educación Social. Aunque él no necesita presentación, sus palabras bastan. Pasemos a ellas.

¿Cómo definirías tu paso por la Presidencia del CGCEES?

Fue el espaldarazo al trabajo realizado en Galicia en muy pocos años. Poco antes éramos una pequeñísima asociación a nivel estatal con muy poca fuerza. En pocos años fuimos capaces de situarnos en la sociedad gallega con peso y lograr ser el segundo colegio del Estado.

Una organización implicada desde el primer momento en ser solidarios con el resto de los territorios en lo que llamamos “efecto dominó”, en que unos se apoyaban en los otros para crecer.

Esta apuesta y, por qué no decirlo, mucho trabajo nos llevó a que las compañeras del resto del Estado confiaran en nosotros para, ni más ni menos, que poner en marcha el Consejo Estatal, el máximo órgano de representación a nivel estatal e internacional.

Como gallego y como educador no puedo más que estar reconocido a las otras entidades por permitirme impulsar en primera línea este increíble reto.

 

Han sido muchos años y experiencias, ¿pero qué destacarías?

Evidentemente las personas, después de tantos años uno sabe que esto es lo realmente importante ya descubres que muchas y valiosísimas personas están dedicando mucho esfuerzo, mucho tiempo personal, que deben quitar a familias y aficiones, para dedicarlo a esta profesión. Además y como “premio extra” muchas y muchos de ellos son ya amigos personales.

Por destacar algo negativo la dificultad que en muchos casos tuvimos y  tenemos, de lograr que las administraciones, los medios de comunicación y la sociedad en general entiendan que los Servicios Sociales en general y la Educación Social en particular tienen una extrema importancia, es una profesión necesaria y útil. Incluso a nivel económico, eso que tan poco nos gusta a las y los educadores, es una inversión que mejora la sociedad y evita gastos en reparar daños sociales mucho mayores.


¿Cuál ha sido tu papel en los anteriores congresos? ¿Y en el próximo en Sevilla?

Creo que he tenido la suerte y el privilegio de estar en muchos congresos en papeles muy diferentes. Desde Madrid como un congresista más, aunque ya como presidente de la Asociación de Galicia y colaborando con Federico Armenteros que era el Presidente de FEAPES en aquel momento; pasando por Barcelona donde asistí ya como presidente del Colegio Gallego y pude comprobar por un lado el respeto que las y los compañeros de Cataluña tenían a nuestro proceso, así como descubrir la importancia que nuestra profesión tenia a nivel Internacional con el reconocimiento que la AIEJI realizó a nuestro proceso estatal.

Toledo significó la consolidación de la organizacional estatal, la presentación de Consejo y a nivel personal asumir la presidencia, cosa que como ya dije es un honor para el Colegio de Educadoras y Educadores Sociales de Galicia  y para mí. En ese Congreso Flor Hoyos como Presidenta de ASEDES me entregó un barquito de papel que a su vez  le diera simbólicamente Federico al traspasar la presidencia de FEAPES.  Desde aquel momento asumí que el barco tenía que ir creciendo y sobre todo ir a buen puerto, cosa que para los gallegos es muy importante.

Valencia fue un reto, organizar con las y los compañeros del Colegio de Valencia, en uno de los momentos sociales de mayor dificultad, con la ciudadanía pasándolo cada vez peor gracias al desmantelamiento del incipiente Estado de Bienestar producido con la excusa de la crisis. Un contento inimaginable cuando al final todo salió creo que muy bien y aprobamos la Declaración de Valencia comprometiéndonos como profesión con la ciudadana.

En Sevilla tengo el placer de estar en el Comité Organizador como representante del Consejo General, intentando que el Congreso sea el de todo el Estado y no solo de Andalucía. Pese a dejar hace poco mis cargos orgánicos agradezco al Consejo me deje colaborar en algo que me entusiasma como es continuar este camino de reunirnos cada 3 o 4 años a reflexionar, a crecer.


Como asistente a todos los Congresos, ¿recuerdas algún momento en especial que marcara un antes y un después? ¿Y alguna anécdota curiosa?

Como dije, todos son muy importantes pero sinceramente creo que el reconocimiento y el valor que reconoció la organización internacional a nuestro proceso fue un espaldarazo que permitió que nosotros mismos valoráramos la importancia del lo que estábamos construyendo.

Por supuesto no me puedo olvidar de la aprobación del Código Deontológico en Santiago, de los documentos profesionalizadores en Toledo, la Declaración de Valencia y tantos otros de relevancia para nuestra profesión.

Anécdotas son incontables, desde la búsqueda de trajes distintos para Federico en Madrid, el compartir los últimos momentos míos con Toni Julìa, charlando de todo lo divino y lo humano en Santiago; el buscar con María José Fernández a los últimos rezagados en la cena de Santiago ( alguna y alguno se perdieron), el ver a Máximo Sayago, que tanto cariño me demostró en Valencia,  ponerse por fin una corbata para estar con los políticos, los grandes momentos compartidos repartiéndonos tareas con mi amigo Rafael López en tantos sitios y a altas horas...


¿Qué esperas de Sevilla 2016? ¿Por qué hay que ir?

Tanto a nivel personal como institucional espero muchísimo, el momento es complicado para las profesiones gracias a la liberalización que nos están vendiendo como “facilitar la movilidad” pero que, a mi juicio, esconde una desregulación para abaratar costes y bajar la calidad de los servicios. Esto nos obliga a reflexionar qué papel queremos jugar como colectivos y como organizaciones.

El esfuerzo que está haciendo la Asociación de Andalucía (CoPESA) y la implicación del Consejo General y el resto de los Colegios, permitirá el intercambio, el ver experiencias, participar en talleres prácticos y lo más importante fijar las líneas de futuro.

Para mí la asistencia es de máxima importancia, es vital que nos posicionemos que vean la fuerza de una profesión que apuesta por la ciudadanía.
Además permitirá conocer y compartir con muchas compañeras y compañeros que tienen problemáticas parecidas a las nuestras y encima estoy seguro de que lo pasaremos muy muy bien, Sevilla en Abril, un lujo.


Gracias.


¿Gracias? Gracias a ti maestro.

23 de noviembre de 2015

Pasito a pasito: el pimer programa

El pasado 4 de Noviembre (para los seguidores de las onomásticas, día de San Carlos Borromeo) se publicó en la web del Congreso el primer programa. Este post se ha alargado porque justo el día que iba a ser publicada, nos enteramos del curso del que hablabamos en la publicación del 13 de noviembre. La “actualidad” manda y vamos a realizar un breve repaso de este esperado documento. Una vez leído, la sensación que nos queda es de seguir esperando, ya que si bien es el primer programa del Congreso, está lejos de ser el definitivo. Ahora verán por qué.

En relación a horarios es muy similar al VI Congreso, Valencia 2012, como a los anteriores. La primera parte de la mañana del 21 de abril se lo lleva la recogida de materiales y los actos de inauguración. El diálogo inaugural ya tiene título, “¿Contribuye la educación social a la construcción de la ciudadanía y a los procesos de transformación social que exige el siglo XXI?”, bastante en concordancia con el lema del Congreso, como debe ser. El resto del día girará en torno a los Ejes 1 y 2 del Congreso, realizándose a última hora del día las comunicaciones de forma simultánea con espacios de reflexión de la profesión. En definitiva, después de 3 actos de conferencias hay que elegir si queremos escuchar o presentar comunicaciones, o si queremos estar en uno de los once espacios de debate que se proponen.

El día 22 de abril entra directo en faena y así los “diálogos” de los ejes 3 y 4 serán por la mañana. Lo escribo entrecomillados porque si bien es la forma de expresarlo para que parezca más dinámico, sabemos que serán una serie de conferencias tradicionales. Antes del almuerzo se tratarán los ejes transversales del Congreso en once mesas distintas. Permitidme la nueva crítica, siempre en aras de ser constructivo, resulta paradójico que los ejes transversales, que por definición deben hallarse en todas las acciones congresuales, se traten de forma totalmente aislada. La tarde estará dedicada primero a los talleres y las comunicaciones de los ejes 3 y 4. Este es el único espacio con talleres y habrá que elegir entre una de las diez propuestas o asistir a las comunicaciones, que son tan interesantes como puede ser un taller. La segunda parte de la tarde del viernes será para realizar un intercambio de experiencias en contraposición de otras veces que se hacia un encuentro por ámbitos. Se entiende que se busca mayor practicidad y es mejor dialogar sobre lo que se hace para nutrirnos que debatir sobre lo que se debe hacer, que puede caer en un coloquio vacio y sin entendimiento (como pasó a los asistentes que estuvimos en el ámbito de la Animación Sociocultural). Como colofón habrá una cena-fiesta en un lugar emblemático de Sevilla y aunque no se especifica, es posible que tenga un coste adicional o se deba reservar la plaza.

El último día será de cierre prácticamente en exclusividad. Al principio habrá un espacio titulado “Diálogo de la profesión y la red profesional: recreando nuestras organizaciones” que parece ser interesante. Después se presentarán conclusiones y los propósitos que se pondrá la profesión de aquí al próximo congreso, y para terminar el cierre institucional.

No es mi intención parecer indignado o áspero. Reconozco el esfuerzo realizado por el Comité Organizador, no es fácil hacer algo distinto dentro de un espacio tan cerrado como puede ser un congreso y en el que se estima habrá mucha gente asistente. Da la sensación de que se ha querido crear un espacio muy participativo, por eso el exceso de la utilización en la palabra diálogo, pero también da la sensación de que falta tiempo. Si por los organizadores fuera, utilizarían también el domingo porque se quiere hacer mucho en poco espacio. Como asistente tengo la sensación de que hay una mitad del congreso que me voy a perder, o igual son mis ansias de querer estas en todas partes. Lo mismo ocurrió en Valencia y no me fui con esa sensación, ya que de los espacios que no pude estar tengo documentación al respecto.

Sigo con el análisis desde un enfoque personal. Sin ánimo de ser arrogante, pero una de las cuestiones que nos interesaba del programa es saber qué espacio de tiempo se le dedicaría a la entrega de los premios del III Concurso de Proyectos de Educación Social “Memorial Toni Julià”, pero me he quedado con las ganas de saber de cuánto dispondremos para hacer nuestra presentación, si la hubiera. Tampoco se especifica aún dentro de los diálogos en cada eje con quién contaremos y cómo se titularán esas intervenciones. Igual pasa con as comunicaciones y los talleres. Se nos despejarían muchas dudas sobre dónde estar en cada momento dependiendo de la persona que esté en frente de cada taller y las comunicaciones concretas que se tratarán. Lo siento pero es así.

A pesar de todo esto, a los que tenemos claro que iremos al VII Congreso Estatal y que no tenemos ninguna duda en que serán unos días interesantes y provechosos, el no contar con demasiada información aún no nos frena. El programa completo lo puedes consultar en este enlace. Y recordad: este solo es el comienzo.

13 de noviembre de 2015

Presentación de comunicaciones. Aprendiendo a aportar.

Aunque ya había contenido preparado para el día de hoy (cumpliendo con mi intención de publicar
cada diez días algo relacionado con el próximo Congreso), nos ha llegado esta información justo hoy y en cuanto se ha podido, la comparto. Ya habíamos hablado sobre la presentación de comunicaciones al VII Congreso Estatal de Educación Social (toda esa información está alojada en el post Aportando al Congreso. Presentación de comunicaciones). Pues bien, una iniciativa que conocimos el pasado 2 de octubre de manera no oficial sale hoy a la luz por fin.

La iniciativa que parte del Colegio Profesional de Educadoras y Educadores Sociales de Andalucía (CoPESA) es el Curso: ¿Cómo realizar una comunicación para un congreso científico? Esta propuesta formativa tiene una duración de 20 horas y tiene por objetivo que los participantes que se inscriban a él obtengan las competencias necesarias para elaborar y preparar una comunicación a un evento científico.

Esta edición tendrá un carácter semipresencial (o b-Learning, como se cataloga a este tipo actualmente) que contará con dos sesiones presenciales en la Universidad Pablo de Olavide y cuatro sesiones online. De momento no tenemos el dato de si aquellas personas que no puedan asistir a esas dos sesiones que se plantean tipo taller pueden matricularse y realizar el curso. De momento esta primera propuesta está así hecha. Se admitirán un total de 30 personas que trabajen, estudien o estén interesadas en el ámbito de la Educación Social. La tarifa es algo simbólico, 15 euros para colegiados y amigos del CoPESA y 25 euros para el resto. Es casi un regalo contando con que tendrá una certificación oficial expedido por el Colegio.

Un dato con el que si contamos y que no ha sido publicado es la persona que está al frente de este curso de formación, la Doctora en Pedagogía y Profesora de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Pablo de Olavide Esther Prieto Jiménez, una profesional con gran recorrido en lo que a publicaciones académicas relacionado con lo socioeducativo se refiere y quienes hemos tenido mayor contacto directo con ella también sabemos que es una persona muy agradable y dispuesta a prestar una mano. No lo digo por quedar bien, quien me conoce sabe que no soy de esos (Esther también lo sabe), pero que sea ella la docente es un grado más para decidirse a inscribirse.

El plazo de inscripción termina el 20 de Noviembre, tenemos una semana a partir de hoy para beneficiarnos de esta formación que buena falta nos hace a más de uno y sobre todo a aquellas personas que no paran de hacer y hacer y que deberían dejar constancia de sus acciones puesto que serviría para nutrirnos y crecer como profesión. Esto de las comunicaciones, como ya hemos dicho en más de una ocasión sirve para hacer redes y sumar en pro de la consolidación. Toda la información sobre este curso la encontraréis en este documento ¡Ánimo! ¡A formarse y escribir!

3 de noviembre de 2015

¿Por qué es importante asistir?

Esta publicación la escribo sobre todo pensando en aquellas personas que tienen dudas sobre la asistencia al VII Congreso Estatal de Educación Social. Me refiero a estudiantes, profesionales de fuera de Sevilla y también para los que no entienden en que puede beneficiarles. Es normal que en un momento dado alguien se plantee si es buena idea gastarse un dinero considerable (para el que no tenga ingresos) en un evento que consiste en sentarse a ver que nos cuentan, cuando además luego puede leer de forma pública los materiales en internet, si acaba realizándose un número especial de RES (Revista de Educación Social). Espero que os entren ganas con los motivos que os doy.

Se puede dividir en dos lo que hace  interesante ir a Sevilla 2016, lo relacionado al Congreso, y lo relacionado con lo que pasa fuera del Congreso. La “presencialidad” es lo que tiene. Por naturaleza, la Educación Social es una profesión que requiere contacto con las personas y aunque las tecnologías que están a nuestra disposición facilitan ese contacto en la distancia, no hay nada como estar al lado de alguien para conseguir una comunicación completa. Además, el lema de este Congreso tiene que ver con la ciudadanía, y en parte este carácter relacional no debería perderse en la celebración del evento, sería faltar a la cercanía que se quiere conseguir.

En una conversación con Roberto Bañón, nombre que resonará mucho en estos posts, dejó bastante claro por qué es importante asistir en tanto a la actividad propia del mismo. A pesar de que la Educación Social denominada como tal existe desde hace más de veinte años, todavía falta mucho por hacer para su plena consolidación en la sociedad, en la ciudadanía. Sigue siendo una gran desconocida para mucho y esto resulta un inconveniente no solo en su reconocimiento a nivel general, también en lo referente a lo laboral. Las ofertas de empleo del tercer sector, el nuestro, el que engloba a “lo social”, la hacen personas que pueden no tener clara la referencia de la Educación Social como figura profesional, que debe aglutinar una serie de realidades que todavía no contempla. También se pone en debate los estudios en Educación Social, y más ahora que ya están en la calle las primeras promociones de grado universitario. Es necesario que en el VII Congreso Estatal se analice cómo ha sido la implementación del Plan Bolonia en la carrera o carreras que nos influyen y saber, entre otras cuestiones, si ha ayudado a definir mejor el campo de actuación de la Educación Social o si por lo contrario ha favorecido de forma indirecta que se mantenga el intrusismo de otras figuras profesionales. Y es que ese tema lleva en debate décadas, el intrusismo profesional, y es necesario crear nuevas fuerzas para combatirlo.

Siguiendo con lo implícito al Congreso, es necesario hablar de los colegios profesionales. Este evento también sirve como punto de encuentro para los colegiados en distintas comunidades autónomas. Poniéndonos un poco críticos, en general los servicios que ofrecen son todavía débiles y más en comparación con otros colegios profesionales, lo cual no incentiva que las nuevas generaciones tituladas en Educación Social no opten por colegiarse. Sin agobios. Estos colectivos están formados por personas voluntarias que se esfuerzan por el simple hecho de hacer algo por su profesión, no entro en juicios de valor y desde Andalucía tampoco por ahora veo muchos motivos para hacer una crítica que pueda parecer destructiva. Pero a los colegios también les acecha un lobo: el posible cambio de la Ley sobre colegios profesionales, algo preocupante y delicado sin nada claro aún pero que puede destruir estas entidades tal y como las conocemos.

Ahora bien, dicho todo esto, y qué tiene que ver esto con asistir o no. Este es el lugar donde se llevan a debate la profesión a nivel estatal, del que saldrán una serie de conclusiones que guiarán el futuro próximo de la Educación Social. Los asistentes somos en parte los que escribimos esas líneas. Nuestra participación activa nos hace formar parte en la historia de la profesión. Si realmente te apasiona lo que haces, tener la oportunidad de colaborar en el avance es un motivo formidable para ir.

Es un espacio abierto. Tal vez esto nos lleve a esa segunda parte, la del contacto. Lo que pasa fuera. Muchos denominan “el otro Congreso” a lo que se origina a través de las redes sociales, sobre todo Twitter en el pasado Congreso celebrado en Valencia. También decenas de bloggers escriben sin parar poniendo la última de lo que pasa, para los que están y no están. Se genera debate y se hacen redes. Se conoce a otros profesionales, surgen nuevas ideas de colaboración y aumenta nuestra agenda de contacto. Esta es la mejor parte sin duda. Compartir la experiencia con gente que otra forma seguramente no conoceríamos. Es muy enriquecedor estar rodeado de gente con más experiencia que uno mismo y de otro tipo. Es muy evidente que para los que terminamos hace dos días como quien dice de estudiar, poder coincidir con historia viva de la Educación Social y que llevan tantos años desarrollando proyectos, es una forma de crecer como personas. Los almuerzos, la fiesta, compartir esos minutos entre acto y acto e incluso cuando se coincide en el metro. Es una experiencia vital fantástica. Aparte se rompe con esa sensación que a veces tenemos de estar solos, de no tener el apoyo suficiente para seguir con un proyecto o cuando parece que no hay nadie que nos pueda ayudar en relación a temas innovadores. Es muy difícil sentirse solo con seiscientos asistentes alrededor nuestra.

Y éstos son solo los que se me ocurren por el momento. Seguro que hay muchos más y os invito a compartirlos poniendo un comentario. Espero haber motivado la participación a quien estaba indeciso, a ese estudiante que no tiene muy claro que se va a encontrar, a ese compañero que no sabe si le interesa solicitar a la empresa tres días libres o incluso a quien no son del campo profesional pero quieren conocerlo de cerca, esa gran parte de la ciudadanía. Interesa, por supuesto que interesa